lo miraba, estaba en un rincón, solo, destruido, trasparente y tembloroso.
Era yo, yo era él.
Me veía desde afuera, como si fuera una película de mí,
de mi historia, mas bien, el final de mi historia, de mi historia de amor.
Histeria, demencia, miedo a no poder.
Entre dos paredes, justo en el vértice, ahí estaba.
Paredes rotas, grises, una ventana, había luz, era la salida tal vez, pero.. como saberlo?
Mucha luz que enceguecía, y eso sumándole la irritación de la vista por llorar.
No se podía mover.. no me podía mover.
Qué quiere decir? Que ni yo mismo soy capaz de ayudarme?
Ni siquiera la voluntad que siempre me impongo?
No hay regreso, solo final y ya está..
solo final.. cuando pensé que era infinito.
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